¿Sabías que la falta de tiempo es una fuente principal de tensión e inestabilidad emocional una vez cubiertas las necesidades básicas?

beatriz-blasco-sin fondoTodas en un momento dado hemos sentido la presión del tiempo. La autoexigencia de querer llegar a todo y compatibilizar el crecimiento profesional con la familia, el ocio y el deporte te pueden llevar a sentirte frustrada, desesperada e incluso culpable por no dedicar tiempo suficiente a alguna de tus facetas como mujer. No eres la única: el 66% de las mujeres españolas se sienten estresadas y presionadas por la falta de tiempo.

Si, además, trabajas por tu cuenta, las estadísticas empeoran, ya que el 90% de los emprendedores y emprendedoras sufre más estrés que la media de españoles. Y es que ser emprendedora significa, por un lado, organizar tu tiempo con flexibilidad y, por otro lado, estar en un proceso constante de cambio, adaptación y aprendizaje.

Desarrollar tu habilidad para conseguir resultados sin perder la salud, el bienestar y las relaciones con los demás es casi una obligación si quieres disfrutar de tu negocio.

Durante 14 años trabajé en varias empresas con distintos cargos de responsabilidad. Conseguía objetivos y llegué a ocupar un puesto en el comité de dirección. Sin embargo, no me sentía ni feliz ni satisfecha. Incluso mi salud se vio deteriorada por mi nivel de exigencia y el estrés con el que vivía. El día que descubrí que el estrés dañino era sólo una forma en la que yo me organizaba internamente para vivir las exigencias del entorno vi la luz. Un clic potente se produjo dentro de mí.

Hoy quiero compartir contigo las claves que me han ayudado a vivir tranquila, a disfrutar de mi trabajo y a conseguir resultados sin estrés y con sentido.

Antes creía que para alcanzar mis metas debía trabajar duro y esforzarme como la que más. Hoy puedo afirmar que estaba equivocada. No es necesario que te esfuerces al máximo y trabajes sin descanso. Lo que necesitas es perseverar, ser constante y escucharte.

Esfuerzo no es sinónimo de perseverancia. Si no me crees, simplemente comprueba el efecto que tiene en tu cuerpo la palabra “esfuerzo” y qué efecto produce la palabra “perseverancia” o “constancia”.

Para mí, perseverar es estar en movimiento y actuar con sentido encontrando el equilibrio entre razón e intuición.

Tu relación con el tiempo

Es probable que pienses que no tienes tiempo y que se te escapa entre los dedos de las manos.sin título-2755

Sin embargo, el tiempo es tu vida. Y mientas vivas tienes tiempo. Eso sí, no puedes gestionar tu tiempo. Olvida esta idea.

Puedes gestionar tu atención, tu estado y tus decisiones. No importa tanto el tiempo que trabajas, sino la calidad de tu atención y tu estado en esas horas en las que trabajas.

El tiempo y la percepción que tienes de él son relativos y dependen de cómo organizas el tiempo en tu mente y de tu estado.

La clave para manejar bien el tiempo es entrenar la mente para que se mantenga presente y fluyendo en la tarea que realiza. Tanto si esa tarea te gusta como si no, si tu atención está en el momento presente la disfrutarás.

Entrenar tu mente es cuestión de practicar la observación interna y la atención plena a través del mindfulness, la meditación o el movimiento corporal. Prueba la manera que mejor te funciona y se adapta a ti.

Productividad personal consciente

La productividad personal consciente es un medio para conseguir los resultados que quieres en tu vida, tanto personal como profesional, con equilibrio y respetando tu ritmo, ese que varía en función de tu momento presente.

Para desarrollar una productividad de alto impacto en tu vida primero necesitas despertar la consciencia en tu día a día. Observa tus pensamientos y tus emociones sin rechazarlos. Acéptalos y recoge el mensaje que te traen en cada momento.

Tu estado emocional hace que estés más preparada para unas tareas que para otras. Por eso, ser consciente de qué emoción sientes es fundamental para escuchar qué viene a decirte, aprovecharla y transformarla.

Por ejemplo, si hay un determinado proyecto o tarea que pospones constantemente, de poco sirve criticarte u obligarte. Es más provechoso observarte y ser consciente de la emoción que te impide realizar este proyecto o tarea. Incluso la pereza trae un mensaje para ti.

Lo que resistes persiste, lo que aceptas te libera.

Los cinco pasos de la productividad personal consciente

¿Alguna vez has usado un GPS y te has perdido porque el aparato ha dejado de saber dónde estabas? IMG_5353-2Casi todo el mundo, en alguna ocasión, se ha desorientado usando un GPS.

El GPS necesita dos datos fundamentales para funcionar: saber dónde está y a dónde va. Con esa información, calcula la ruta en función de tus preferencias. Si el GPS deja de saber dónde está porque hay una carretera nueva o un desvío, suele perderse o dar órdenes contradictorias.

Eso mismo nos ocurre a nosotras cuando no dedicamos tiempo a escucharnos y a conocernos. Da igual que sepas a dónde quieres ir y cuáles son tus objetivos o metas; te pierdes en la maraña del día a día y comienzas a dar vueltas.

Por eso, para desarrollar la productividad personal consciente el primer paso es lo que yo llamo “pacificar”.

1 – Pacificar

Antes de desarrollar tu productividad, usar una herramienta o un sistema hay que parar y simplificar.

¿Sabes dónde estás y cuál es tu punto de partida? ¿Cuántas de las cosas que haces contribuyen a tus objetivos? ¿Cuántos compromisos que has adquirido no están alineados con tus objetivos?

Piensa cuáles son las actividades que te ayudan a tener energía y cuidarte en los planos físico, emocional, mental y espiritual. Pon orden fuera para experimentar liberación, el orden interior y el desapego a la información y bienes materiales.

El primer paso es conocer el lugar donde te encuentras y despejarlo antes de seguir actuando sin pensar y dejándote llevar por la inercia diaria.

2 – Perspectiva

Una vez ya sabes dónde estás, tienes buena energía y has despejado el lugar en el que te encuentras, es clave reflexionar sobre el sentido de lo que haces, qué quieres crear en tu vida y cuál es esa gran dirección en la quieres caminar.

En este paso es fundamental conocer tu intención, tus metas y tus objetivos a corto plazo.

La intención es más poderosa que el deseo. Un deseo puede ser sólo eso, un deseo. Sin embargo, la intención es el deseo puesto en acción, es un proceso que te orienta en una dirección.

Conocer las direcciones que quieres en las áreas de tu vida te permite decidir mejor, tener claridad y priorizar con sentido.

No sé tú, pero la mayoría de las personas desconocen su poder interior para crear su vida. No son conscientes del poder que tienen para elegir y decidir.

3 – Presencia

Cuando ya tienes cierta claridad sobre la dirección (no del destino), la clave es entrenar tu atención y tu mente para que esté presente. Desarrollar el estado de presencia te ayuda a disfrutar lo que haces en cada momento sin perderte en tu diálogo interior sobre el futuro, el pasado, los demás, la vida o sobre ti. El resultado se define con cada paso y cada acción realizada. Por eso es tan importante avanzar con atención plena y recoger los aprendizajes.

4 – Planificar

Este es momento de proyectar tu trimestre o tu semana y organizarte para tener un sistema externo que garantiza que tus proyectos y acciones están bajo control. Hay varios sistemas: poner foco en una tarea y usar bloques de tiempo, el sistema GTD, bullet journal, ZTD…

5 – Perseverar

Desarrollar y mejorar tu productividad personal consciente es un camino que te conduce hacia tu autorrealización. Es, por lo tanto, un proceso y un fin. Esto implica que tu productividad personal consciente está viva. Hay que practicar, adaptarla, modificarla y flexibilizarla en función de los desafíos externos que se te plantean y el propio crecimiento que tu profesión y tú misma vayas experimentado.

“No importa tanto la teoría como la práctica en sí misma”. Julia Cameron

Perseverar es mantenerte en movimiento y continuo aprendizaje.

 Decide a dónde te diriges

Pregúntate cada día por qué, para qué y a qué contribuye todo lo que haces. Es esencial conocer la dirección. Una vez sabes cuál es la dirección dirige tu atención al momento presente. Escribe tus objetivos a corto plazo y pon tu foco en ellos. Piensa en acciones, aquello que puedes realizar en cada momento.

Siempre digo que pensar en grande es antiproductivo. Son tus hábitos y tus acciones diarias las que materializan los resultados.

No uses tu mente para recordarte lo que tienes pendiente y las citas. No está diseñada para ello. Libera espacio en tu mente para despertar la creatividad, ganar claridad y agilidad en la toma de decisiones.

Beatriz Blasco

Sobre Beatriz Blasco

Beatriz Blasco es ingeniera, coach y mentora en productividad personal, liderazgo y emprendimiento. Ayuda a emprendedores online y profesionales bloqueados o desbordados por su negocio o profesión a organizarse mejor, enfocarse y conseguir objetivos alineados con su visión. Su misión es que las emprendedoras desarrollen una mentalidad productiva de alto impacto acorde con su interior que les permita hacer crecer con equilibrio su negocio.