Licenciada en Ciencias Biológicas en Madrid y con un Máster en Pesca y Acuicultura del Instituto Marítimo Español e ICADE, Rocío Béjar Ochoa es la actual secretaria general adjunta de la Confederación Española de Pesca (CEPESCA). Desde hace quince años, ha estado ligada profesionalmente al ámbito del asociacionismo en el sector pesquero a través de diferentes puestos de responsabilidad
Rocío Bejar, secretaria general adjunta de CEPESCA 1¿Qué opina de la presencia de la mujer española en el sector de la pesca?

El papel de la mujer siempre ha estado ahí, lo que ocurre es que no siempre ha sido lo suficientemente reconocido y en muchos casos ha sido considerado secundario. Si bien es cierto que, al menos en el sector extractivo, ese papel ha ido variando a lo largo de los años, ha pasado de consistir en llevar a cabo principalmente la gestión financiera y administrativa de las empresas a adquirir cada vez más responsabilidades como es el caso de las armadoras o las propietarias de dichas empresas. Existen otros colectivos como las mariscadoras, rederas, neskatillas y empacadoras o las profesionales que trabajan en las fábricas de conserva y/o transformación, donde la presencia de la mujer ha sido tradicionalmente mayoritaria.

Alrededor de 5.000 mujeres trabajan en las distintas actividades directamente vinculadas al sector pesquero, ¿qué opina de la situación de estas mujeres?

Sin duda, juegan un papel importantísimo en el sector de la pesca. Su permanencia a lo largo de muchos años como profesionales que contribuyen directamente a la riqueza socio-económica de las principales regiones pesqueras y su contribución por mantener la cultura y tradición marinera en nuestro país lo demuestra. Como todos los colectivos, tienen sus problemas específicos a los que hacer frente y me consta que trabajan duramente por intentar solucionarlos.

¿Cómo ha sido su evolución a lo largo de los últimos años?

Pues desgraciadamente, al igual que la flota, han tenido que sufrir una importante restructuración para poder adaptarse a los nuevos retos de la Política Pesquera Común. Han tenido que trabajar muy duro pues, por una parte, han visto como su labor ligada a la propia actividad de los buques pesqueros se ha ido reduciendo y, por otra, han tenido que realizar enormes esfuerzos para lograr el reconocimiento profesional que desde todos los estamentos merecen. Ahora llega el momento de darles una mayor visibilidad, reforzar su liderazgo y escuchar a todos estos colectivos como parte muy importante de la actividad pesquera.

¿De qué modo la participación femenina puede beneficiar al sector de la pesca?

Compartir su experiencia profesional y conocimientos, ya sea en el ámbito de la gestión empresarial como en el de otras actividades directamente ligadas a la pesca, contribuye a mejorar el trabajo de defensa del sector en su conjunto. Además, no hay que olvidar que el carácter luchador que define a la mujer, sobre todo en este sector, puede jugar un papel decisivo a la hora de alcanzar unos objetivos concretos.

¿Cómo describiría el movimiento asociativo de mujeres en este ámbito?

En este campo queda todavía mucho por hacer. Si bien los distintos colectivos de mujeres han ido uniéndose para defender sus intereses, principalmente a nivel regional, y así han podido lograr muchas de sus metas, creo que algunos de sus problemas requieren de una acción más global que lleve consigo el desarrollo de actuaciones a nivel nacional, europeo e incluso internacional. Y es el mundo asociativo el que puede facilitar la interlocución con las Administraciones e instituciones, así como la participación en los principales órganos de representación del sector, para trasladar estos problemas e intentar buscar una solución entre todos. El trabajo desarrollado en el ámbito del asociacionismo permite tener una amplia visión de la pesca y ser testigo de los retos a los que tienen que ir enfrentándose las distintas flotas.

¿Con qué objetivo ha nacido la Federación Española de Mujeres en el Sector Pesquero?

El objetivo principal de la Federación ha sido, precisamente, resaltar el papel que viene desarrollando la mujer en la pesca, poniendo en valor su valía profesional y como una herramienta más para defender al sector en su conjunto. Van dándose pasos poco a poco y, de momento, asociaciones de mujeres de Andalucía y la Comunidad Valenciana son las que han acordado constituir la Federación, si bien otras asociaciones de Galicia, Asturias, País Vasco o Cataluña han manifestado su interés por formar parte de la misma.

¿Qué líneas de actuación pretende llevar a cabo la Federación Española de Mujeres para mejorar la situación de la mujer en el sector?

Está pendiente la celebración de una reunión de constitución formal de la Federación, que con casi toda seguridad se celebrará en Galicia, y en la que se deberán dejar definir y priorizar las distintas líneas de actuación a corto y medio plazo. Pero creo que como toda entidad asociativa que nace, su principal objetivo deberá ser darse a conocer y lograr ser un interlocutor más entre el sector y las Administraciones a quien escuchar y tener en cuenta para la toma de decisiones.

¿Qué valoración hace sobre la participación de la mujer en los órganos representativos decisorios y consultivos del sector?

En el sector de la pesca esta participación todavía es escasa, pero poco a poco se va incrementando. Cada vez es más habitual compartir sitio con mujeres que, gracias a sus conocimientos y experiencia profesional, ocupan puestos de responsabilidad en las distintas asociaciones u organizaciones del sector y que tienen mucho que aportar en la pesca.

¿Desde CEPESCA se impulsan medidas para fomentar la presencia femenina y mejorar la situación de la mujer en el sector?

Sí, la prueba de ello es la labor realizada recientemente y que ha consistido en coordinar entre los diferentes colectivos del sector la creación de la Federación Española de Mujeres de la Pesca. En el último Congreso de la Red Española de Mujeres en el Sector Pesquero, celebrado en Santander ya se pusieron de manifiesto las principales demandas de los distintos colectivos de mujeres (mariscadoras, rederas, trabajadoras de conserveras, etc.) y se constató la necesidad de crear una entidad que englobase a todos ellos y que tuviera voz propia en los órganos decisorios de la política pesquera. Y en esa etapa estamos. Ahora les toca a las asociaciones que finalmente formen parte de ella decidir sobre su futuro.

Partiendo de un punto de vista internacional, ¿cómo valora el papel de la mujer española en el sector pesquero?

España es un referente con relación a otros países. Las cifras estimadas de empleo femenino oscilan en torno al 36% del total del empleo en el sector de la pesca. Además, en los últimos años las mujeres se han hecho oír en Europa participando en distintos foros y dando a conocer su relevante papel en la economía de algunas de nuestras regiones. Así, la presencia y participación de la mujer en este sector ha ido sumando protagonismo en la Unión Europea. Por otro lado, ya se han producido algunos debates sobre el lanzamiento de una red internacional de la mujer en la industria pesquera. En particular, en el mes de octubre de 2015, y coincidiendo con la Feria Conxemar, la FAO organizó en Vigo un taller sobre su papel en la pesca y en el que se debatió, entre otros asuntos, sobre la necesidad de fomentar su crecimiento profesional, lograr más posiciones de liderazgo en las empresas pesqueras y atraer a más mujeres profesionales hacia el sector.

¿Considera que desde el Gobierno se impulsan ayudas y medidas para fomentar la presencia femenina en el sector de la pesca?

En los últimos años se han dado importantes pasos. La creación de la propia Red Española de Mujeres en el Sector de la Pesca, la celebración de los Congresos que han reunido a estos colectivos, el Plan elaborado para la igualdad de género en el sector pesquero y acuícola para 2015-2020, etc. son medidas que la Administración ha puesto en marcha y que, sin duda, han ayudado a resaltar el papel de la mujer en nuestro sector. Además, España es un ejemplo para la UE por el trabajo realizado en su Programa Operativo relacionado con la apuesta por reforzar el papel de la mujer dentro del sector pesquero. Aunque todavía queda mucho por hacer, creo que vamos por buen camino.

¿Qué recomendaría a las mujeres que se plantean la posibilidad de desarrollar su función en este ámbito profesional?

Les animaría a ello, puesto que siempre queda mucho por hacer. Si algo he aprendido durante estos años es que el esfuerzo y trabajo a diario desarrollado en este sector tiene como recompensa conocer el mundo fascinante de la pesca.

María Cano Rico