Si preguntáramos a la gente qué asocian a la palabra “conciliación”, la mayoría respondería “mujer” y “madre”. Si al cuestionario añadiésemos si perjudica a alguien, también habría quien señalara que al “empresario”. Y es que hay que hacer una gran labor de “evangelización” y concienciación acerca de esta cuestión para lograr un cambio de mentalidad real que conduzca a una sociedad equitativa en todos los parámetros.

INTERIOR2Resulta inadmisible que pocos se planteen la posibilidad de que pueda ser el padre quien concilie o de que no haga falta tener hijos para conciliar, que se pueda plantear que a los solteros también les gusta disfrutar de tiempo libre y organizar su jornada laboral de la forma más conveniente.
En cuanto al perjuicio para el empresario, se basa en la creencia de que la conciliación implica un coste elevado para las compañías y una reducción en la productividad de los empleados. Sin embargo, diversos estudios como el barómetro Conciliación Edenred-IESE 2012, ponen de manifiesto que lejos de ser así, la conciliación incrementa la productividad en un 19%. Y es que los empleados a los que se les muestra la confianza suficiente para organizar libremente su jornada laboral están más satisfechos en todos los aspectos y realizan mejor su trabajo.

Medidas como la flexibilidad de horario, permitir el teletrabajo y facilitarlo contribuyendo a sufragar los costes de mantenimiento de la conexión a Internet, propiciar las reducciones de jornada para el cuidado de hijos o de otro familiar a cargo, sin duda ayudan a que los trabajadores se sientan mejor y rindan más. También existen iniciativas para aquellos empleados que tengan que abandonar temporalmente su puesto de trabajo por una cuestión personal y puedan mantenerse al día para que la reincorporación les resulte más sencilla.

Pero para que los programas de conciliación sean realmente efectivos, deben estar al alcance de todos los empleados e ir acompañados de una política de igualdad de género y de apoyo a la diversidad dentro de una empresa. Lo contrario sería vivir de espaldas a la realidad de una sociedad en la que cada vez hay más tipos de familia y libertad de elección del estilo de vida. Con más padres optando por la conciliación, más familias monoparentales, más parejas del colectivo LGTBI que deciden ser padres y quieren conciliar y, como decíamos al principio, más solteros o “singles” que también quieren disfrutar de su vida personal y serán más productivos si tienen flexibilidad de horarios.

Según Gallup, los lugares de trabajo inclusivos tienen un índice de satisfacción de clientes un 39% más alto. Si a este porcentaje sumáramos el incremento de la productividad que acarrea la conciliación, terminaríamos con los argumentos contrarios a estas políticas.

Con una sociedad cada vez más diversa, las empresas deberían tener claro que impulsar medidas de conciliación para todos y cada uno de sus empleados, será fundamental para alcanzar el éxito. En SAP lo sabemos y por eso lo fomentamos.

Miguel Ángel Castro,
Senior Director, Lead for Culture & Identity, Global Diversity & Inclusion Office en SAP