Me gustaría comenzar con unas líneas de presentación de mi trayectoria profesional, como profesora e intraemprendora, como lo empezaría cualquier persona en una sesión de una terapia por adicciones. Quizá el símil sea algo arriesgado pero, ¿acaso emprender no tiene una connotación adictiva? Nunca me ha gustado encasillarme, pero se supone que mi generación, la “Generación Y”, estamos acostumbrados a una sociedad cambiante, con tendencias y modas fugaces que cada año, mes o nuevo día se adentran en nuestras vidas. Esta nueva realidad me anima a afirmar que, hoy día, todos somos conscientes de que el emprendimiento es un término en constante auge, de tal manera que los niños ya no solo quieren ser futbolistas, médicos o investigadores, ahora también quieren convertirse en los emprendedores del futuro.

Con la misma ilusión que los niños visualizan su futuro ideal, mi vocación y, posteriormente, 044_UE_DIVERSIDADtrayectoria profesional me ha llevado a convertirme en profesora de la Facultad de Ciencias Sociales y la Comunicación de la Universidad Europea. Asimismo, compagino mi labor docente en un espacio que, personalmente, me parece privilegiado y muy especial. Se trata de la Unidad de Atención a la Diversidad (UAD) de la Universidad Europea, de la que actualmente soy responsable.

En cuanto a la universidad como espacio de trabajo, siento que lleva consigo el concepto clásico de universidad como fábrica que crea talento pero, ¿qué mejor que emprender para que esos talentos no sean estandarizados y homogéneos, sino que sean dispares y que, por lo tanto, amplifiquen y se conviertan en catalizadores sociales? Ahí es donde empieza mi proyecto de intraemprendimiento: en la Unidad de Atención a la Diversidad.

Bajo el paraguas de una educación innovadora (de ahí que la UAD se ubique dentro del Vicerrectorado de Apoyo a la Docencia y a la Investigación), además de un componente genético de excelencia de la propia Universidad Europea, visualizamos nuestra responsabilidad social corporativa como institución académica que impacta positivamente en su entorno. En nuestro caso, la clave está, como dije, en la innovación como valor referencial y diferencial. Una innovación bien entendida, en la cual el progreso va de la mano de un impacto social y de un aporte de valor añadido en la sociedad. Intraemprender con la bandera de la diversidad dentro del contexto educativo, conlleva entender a los estudiantes como fuente de distintas capacidades y talentos, ser conscientes y realistas con la sociedad en la que vivimos. Una sociedad “multi”: multilingüe; multiétnica, multitarea…

Hemos apostado por dejar atrás un modelo centrado en el déficit (donde tenemos un grupo segregado y centrado en lo que le falta al estudiante o en lo que no puede alcanzar) para centrarnos en un modelo curricular, pedagógico y competencial (donde tenemos grupos heterogéneos, hacemos hincapié en la enseñanza personalizada y, por tanto, inclusiva). Este enfoque ensambla perfectamente con el modelo académico de la Universidad Europea que aboga por una educación competencial, en el que formamos a nuestros estudiantes en el SER, así, con mayúsculas. Nos centramos en lo que el estudiante puede hacer como punto de partida para dar respuesta a sus necesidades.

Innovar y emprender en temas de diversidad hace que puedas desarrollar nuevos modelos de negocio que te diferencien de tu competencia directa. ¿Por qué no ser una universidad referente para personas con diversidad funcional? ¿Por qué no formar a los mejores profesionales, entre otras diversidades, con dislexia o TDAH? ¿Por qué vamos a excluir de la educación superior a personas con una alta capacitación que aportan un valor sustancial a cualquier empresa que esté interesada en contar con estar personas?

Nos hemos dado cuenta que la iniciativa de la Unidad de Atención a la Diversidad genera un enorme impacto positivo en nuestra comunidad universitaria y que, teniendo una metodología y un plan estratégico, puede funcionar como medida de intraemprendimiento. La UAD es un ejemplo de mejora innovadora que reformula el modelo de negocio y razón de ser de las universidades españolas. Este espacio, que garantiza la inclusión del estudiante con necesidades específicas de apoyo educativo y equiparación de oportunidad, visibiliza y resitúa a la diversidad en el espacio que le corresponde. Y desde esta Unidad, creemos y apoyamos la existencia de una educación para todos, convirtiendo la Universidad Europea en un centro inclusivo e incluyente. Estamos abriendo la puerta al mundo a estudiantes muy formados para participar en una sociedad cambiante y poniendo el foco en la riqueza de posibilidades, apostando por el valor de la diferencia como seres únicos e irrepetibles que somos. Porque ahí está nuestra fortaleza, en nuestra diferencia.

Sonia Escorial Santa Marina

Responsable de la Unidad de Atención a la Diversidad de la Universidad Europea