En España, al igual que en el resto de Europa, la igualdad real y efectiva de hombres y mujeres es una deuda pendiente, no solo en el mundo laboral sino en la sociedad en general. En las últimas dos décadas, y gracias a las políticas activas incentivadas tanto por organismos internacionales y europeos, como por iniciativas estatales, la brecha de género se ha ido reduciendo lentamente en todos los ámbitos de nuestra sociedad.

El último Índice de Igualdad de género realizado por el Instituto Europeo de Igualdad de Género (EIGE) muestra que desde 2017 la UE solo ha subido un punto, lo que significa un ritmo de crecimiento bajo y con mucho por mejorar. Este informe de Igualdad de Género estudia seis aspectos y cada dos años ofrece nuevos datos sobre el avance de la Igualdad de Género en la Unión Europea y en cada uno de los países que la forman. Los seis aspectos en los que se basa son: Trabajo, Dinero, Conocimiento, Tiempo, Poder y Salud. Todos estos aspectos están interconectados, donde el TRABAJO incide mayoritariamente en los demás indicadores. De ahí, el objetivo primordial de neutralizar la brecha de género, en todas sus dimensiones, dentro del ámbito laboral.

Nuestro país se sitúa como noveno clasificado en el ranking creado por la EIGE, situándose en más de dos puntos por encima del resultado obtenido de media para la UE en su conjunto, y destaca que, desde 2005, España está avanzando hacia la igualdad de género a un ritmo mucho más rápido que otros países de la Unión Europea.

Lamentablemente, en el último año, esta velocidad de crecimiento hacia una igualdad real de trato y de oportunidades entre hombres y mujeres se ha visto pormenorizada, arrojando datos alarmantes sobre la brecha de género en la economía española.

Para conseguir pasos firmes en pro de una igualdad real, hace falta que las iniciativas por la igualdad en el ámbito laboral nazcan desde las grandes corporaciones de los sectores tradicionalmente masculinizados, como es el sector de embalajes de papel y de cartón ondulado.

Durante los pasados meses de julio y agosto, Smurfit Kappa, a través de EULEN Flexiplán y en colaboración con Cruz Roja Española, ha llevado a cabo un proyecto piloto para aumentar la presencia de mujeres dentro de su sector. Quince mujeres de distinto índole social y de distintas edades fueron seleccionadas para participar en una formación específica del sector, dividida en tres áreas de trabajo. Una primera formación teórico-práctica donde se trabajó la competencia técnica-profesional con visitas in situ al centro de trabajo y prácticas tutorizadas en el propio puesto productivo. Un segundo impacto donde se realizaron acciones para potenciar las habilidades transversales necesarias en cualquier ámbito laboral y, paralelamente, se realizó un seguimiento de cada una de las participantes para neutralizar bloqueos y creencias limitadoras, empoderando y dando valor a cada una de ellas.

A día de hoy se han incorporado a la plantilla de Smurfit Kappa, el 40% de las mujeres formadas, con la previsión de ir incorporando el resto a corto-medio plazo.

Trabajar por la igualdad de oportunidades, llevar acciones concretas para acabar con la brecha de género y empoderar a las mujeres en este tipo de iniciativas para romper barreras en todos los sectores, es fundamental para un desarrollo sostenible en la economía y sociedad actual.

Mariola Hernangomez

Responsable de EULEN Formación

EULEN Flexiplán