Sandra Pina es la socia de Quiero y directora de Sustainable Brands Madrid, un encuentro internacional en materia de desarrollo sostenible que se celebrará los días 17 y 18 de octubre, y que en esta próxima edición girará en torno al pensamiento conocido como Moonshot Thinking para fomentar la innovación disruptiva.

¿Qué es Sustainable Brands Madrid? ¿Cómo de necesarios son este tipo de eventos para activar las sociedades y promover su responsabilidad en la construcción de un futuro más sostenible?

Sustainable Brands es una comunidad global de innovadores que están definiendo el futuro de los negocios con especial atención en entender y optimizar el papel de las marcas en la definición de ese futuro. Desde Quiero, consultora que trabaja en la ecuación de negocio, sostenibilidad y marca, hemos impulsado desde 2015 este encuentro internacional de referencia en materia de desarrollo sostenible en España. Las dos primeras ediciones se celebraron en Barcelona y desde 2017 el evento lo acoge Madrid. En esta quinta edición, que tendrá lugar los días 17 y 18 de octubre, trataremos de hallar las claves para impulsar la innovación sostenible y disruptiva bajo el lema ‘Moonshots for humankind: Creating mind-sets to rock de change’ (‘Moonshots para la humanidad: Creando un cambio de mentalidad para afrontar el cambio’).

En mi opinión, estos eventos son importantes y necesarios porque el mundo de la sostenibilidad es relativamente reciente: hace apenas 10 años que se ha empezado a hablar de ello y, sin duda, necesitamos que se genere mucha más conversación en torno a este mundo desde los líderes en las diferentes organizaciones. Estos eventos son una manera de generar conversación y diálogo, compartir experiencias y aprender de los éxitos y de los fracasos. Tenemos que promover de manera más fuerte la ecuación entre innovación y sostenibilidad. Y Sustainable Brands Madrid es un encuentro para ello.

¿Cómo funciona el ‘Moonshot Thinking’ y de qué manera este pensamiento disruptivo puede contribuir a hacer realidad el cambio que nuestro planeta necesita?

El concepto de ‘Moonshot Thinking’ surge vinculado al desafío de cambiar el mundo tal y como lo conocemos para convertirlo en un lugar mejor. Recientemente, hemos celebrado los 50 años de la llegada del hombre a la Luna. Antes de conseguir ese inmenso, ambicioso e impensable reto, el ser humano soñaba con alcanzarlo, con hacer posible lo imposible. Y lo logró. Ese planteamiento, aplicando la innovación disruptiva, es lo que ha dado lugar al pensamiento ‘Moonshot’, que trata de abordar un problema difícil de resolver a partir de una solución innovadora. Sería como marcarse la Luna como objetivo y buscar una idea radical apoyada en una tecnología innovadora para hacerlo realidad. Pues bien, los desafíos a los que se enfrenta hoy día nuestro planeta son igual de ambiciosos, y absolutamente más necesarios si queremos garantizar su futuro. Lo que se ha hecho hasta ahora no es suficiente, y nos estamos quedando sin tiempo de reacción para afrontar los retos globales. Por eso necesitamos ideas disruptivas que ofrezcan soluciones radicales para generar cambios impensables en un primer momento, con un impacto verdaderamente transformador en la sociedad.

¿Cuáles serían los principales retos a los que se enfrenta actualmente la Humanidad? ¿Qué podemos hacer las sociedades para alcanzarlos?

Nuestro principal desafío global como humanidad es hacer más habitable un planeta con más de 7.600 millones de personas y promover sociedades más justas que fomenten el bienestar y el desarrollo del individuo en todos los países, para acelerar la transición hacia una economía centrada en las personas. Aterrizando en lo concreto, en 2015 Naciones Unidas definió 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y una fecha, el año 2030, para conseguir hacerlos realidad.

En Sustainable Brands Madrid 2019 hemos identificado cinco ‘moonshots’ o retos clave. El primero de ellos es cómo abordar la preocupante crisis climática. El calentamiento global continúa aumentando, la temperatura de la Tierra ha subido un grado con relación al periodo preindustrial, y podría llegar casi a dos grados entre 2030 y 2052 si las emisiones de CO2 continúan a este ritmo. El segundo es la desigualdad. En el mundo hay 821 millones de personas que pasan hambre, y en 2017 solo ocho personas del llamado Primer Mundo concentraban la misma riqueza que 3.600 millones de personas de la mitad más pobre. Esto nos lleva en parte al tercer ‘moonshot’: las migraciones. Casi 71 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de hambrunas, conflictos bélicos o para tratar de buscar una vida mejor. El cuarto está relacionado con el futuro del trabajo. Muchos puestos tal y como ahora los conocemos desaparecerán a causa de la cuarta revolución industrial, pero aparecerán muchos más nuevos roles de carácter tecnológico para los que deberemos prepararnos. Por último, necesitamos cumplir el ODS 17 y crear alianzas entre la sociedad civil, las empresas y los estados para conseguir hacer realidad la Agenda 2030. Tal vez sea un desafío mucho más complejo que la llegada a la Luna, pero hoy tenemos medios y recursos inimaginables hace 50 años. Hagamos, una vez más, posible lo imposible.

¿Cuántas mujeres hay en el programa de ponentes del evento, de qué perfiles y qué hitos cabe destacar de sus trayectorias?

El programa está todavía en evolución y en septiembre estaremos contando ya con una versión final. Hasta el momento confirmadas contamos con varias mujeres de perfiles diversos, pero en septiembre se estarán incorporando más perfiles femeninos. Una de ellas es Kate Purmal, emprendedora en serie que lleva más de 15 años ocupando puestos de máxima responsabilidad en empresas de nueva creación y grandes compañías relacionadas con la tecnología y las ciencias de la vida. Kate ha asesorado personalmente a más de 100 directores generales y ejecutivos en más de dos docenas de industrias, tratando de perseguir ‘moonshots’ y despertar en ellos iniciativas que cambien las reglas del juego. Además, es coautora del libro The Moonshot Effect. Disrupting Business as Usual’.

Otra ponente destacada es Friederike Riemer, científica futurista y consultora de innovación, experta en fomentar la creatividad, la eficiencia y la innovación en diversos equipos, guiándolos para resolver problemas complejos y planificar su futuro deseable a través de la técnica del Design Thinking. Es cocreadora de la organización Future Scientist y miembro del Instituto Europeo de Tecnologías Exponenciales y Futuros Deseables (Futur/io), donde ha desarrollado el marco de trabajo de ‘moonshots’ para Europa, enfocándose en cómo queremos trabajar y vivir en el futuro.

Contaremos también con la presencia de Amy Smith, directora de Donaciones de TOMS, la empresa de calzado que lleva la responsabilidad social en su ADN y ha hecho de la ayuda a las personas necesitadas el corazón de su modelo de negocio. Amy tiene una brillante trayectoria vinculada al voluntariado, liderando iniciativas que demuestran cómo con la colaboración siempre se consigue un mayor impacto social. También participará Irene Milleiro, directora global de campañas de Change.org, la plataforma de peticiones más grande del mundo, donde ciudadanos anónimos promueven iniciativas que pretenden cambiar las cosas que consideran que pueden mejorar nuestras sociedades. Irene cree en el poder de la comunicación y la tecnología para promover el cambio social. Es miembro honoraria de las líderes de Top100 en España, y en 2017 recibió el Premio de Comunicación ‘Mujeres a Seguir’.

Y varias más que se siguen sumando.

¿Qué papel puede desempeñar el emprendimiento femenino como impulsor de los cambios disruptivos necesarios para mejorar el mundo?

Las mujeres representan casi la mitad de la fuerza laboral y más de la mitad de los estudiantes universitarios a nivel mundial. Por ello, fomentar su espíritu empresarial y promover el emprendimiento femenino supone aprovechar un importante potencial que será fuente de crecimiento económico de los países. Pero, además, por su propia lucha histórica para defender sus ideas y conquistar sus derechos, la mujer abandera una mentalidad disruptiva, es experta en asumir desafíos y en enfrentarse cada día a nuevos retos para alcanzar sus objetivos. Por eso, la mujer que se lanza a emprender, con su afán por cambiar las reglas establecidas, su mentalidad disruptiva y algunas cualidades que suelen definir a este sexo (habilidades sociales, inteligencia emocional, empatía, capacidad organizativa), puede conseguir interesantes resultados que contribuyan a mejorar el mundo. Cuantas más mujeres adopten esta actitud proactiva para construir un mundo mejor, más posibilidades tendremos de hacer realidad ese gran desafío.

¿Cómo imagina el mundo en 2030, año en el que deberían cumplirse los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados por la ONU?

Imagino un mundo más inclusivo, en el que se haya frenado la desigualdad, en el que el papel de la mujer sea más relevante en el desarrollo de los países y en el que hayamos sido capaces de frenar la crisis climática después de tantas llamadas de atención. Con la Agenda 2030 que es un faro, tenemos una oportunidad única para mejorar como Humanidad e impulsar una globalización centrada en el bienestar global de todos. Imagino, también y ojalá, un mundo más “humano”, más sensible hacia todo lo que nos pasa como sociedad y hacia el planeta. Si conseguimos eso, el cambio positivo está asegurado.