El 16% de los trabajadores acaba padeciendo problemas de salud mental durante su vida laboral y el 72% considera que la inseguridad laboral es una de las principales causas de estrés relacionado con el trabajo.

Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (OSHA), el estrés relacionado con el trabajo se produce cuando las exigencias laborales superan la capacidad del trabajador para hacerles frente.

Si bien un cierto nivel de estrés en el lugar de trabajo es normal, el estrés excesivo puede interferir en tu productividad, afectar la salud y el equilibrio entre el trabajo y vida personal. Cualesquiera que sean tus demandas laborales, hay varias maneras para lidiar con el estrés y mejorar tu bienestar emocional, hoy te voy a compartir cuatro de ellas.

El estrés no siempre es malo. Un poco de estrés puede ayudarte a mantenerte enfocado, enérgico y capaz de alcanzar tus objetivos. Es lo que te mantiene alerta durante una charla en público o atento para evitar errores graves en el trabajo. Pero en el mundo acelerado de hoy, las largas horas, los plazos ajustados y las demandas cada vez mayores pueden hacerte sentir preocupado, agotado y abrumado.

Y cuando el estrés excede tu capacidad para hacerle frente, deja de ser útil y comienza a causar daño a tu mente y cuerpo, así como a tu satisfacción laboral.

Si el estrés está interfiriendo con tu rendimiento laboral, salud o vida personal, es hora de tomar medidas. No importa lo que hagas para ganarte la vida o lo estresante que sea tu trabajo, hay muchas cosas que puedes hacer para reducir tus niveles de estrés y recuperar una sensación de bienestar en el trabajo.

A continuación, te voy a compartir cuatro estrategias para lidiar con el estrés en tu trabajo.

1.- El multitasking no funciona

Se puede tener la sensación de hacer más, pero en realidad la productividad baja y el estrés sube cuando se hacen más cosas a la vez. Es más, algunos investigadores de la Universidad de Vanderbilt en Tennessee, descubrieron que existe una zona en el lóbulo frontal que actúa como un cuello de botella cuando procesamos más de una información a la vez, limitando dramáticamente nuestra capacidad de multitarea. Por eso mismo, mi consejo es que ni siquiera lo intentes porque lo único que vas a obtener es un alto nivel de estrés con mayores posibilidades de errores. Lo ideal sería que pongas toda tu atención en lo que estás haciendo evitando cualquier otra distracción, tal vez durante un periodo corto de tiempo, hasta tomarte un descanso.

2.- Respira profundo

Si en algún momento del día te sientes abrumado, puedes tomarte una pausa de tan solo tres minutos y respirar. Puede que hayas tenido una discusión con tu jefe o un mal momento con un cliente agresivo. Si te tomas una pausa, te vas a sentir con más energía y te va a resultar más fácil seguir con tu trabajo. Entonces, llevando tu atención a la respiración, inhalas contando de uno hasta cuatro segundos y exhalando cuentas de uno hasta cuatro. Puedes hacerlo solo una vez o por el tiempo que desees.

3.- Evita comer en frente del ordenador

¡Es decir, evita hacer lo que estoy haciendo yo en este momento! Si, así es. Yo también trabajo y tengo fechas de entrega y vivo en el mismo mundo ajetreado como tú. Pero lo importante es que esto no sea la regla, sino una excepción. El problema surge cuando lo haces todos los días, o casi. No es necesario tener una hora para comer, si la tienes, mejor. Pero también con 10 minutos a tu disposición, puedes hacer que ese tiempo resulte agradable. Y prestándole toda tu atención a la comida, vas a tener un momento de relajación durante tu almuerzo.

4.- Aleja los pensamientos negativos

El estrés crónico y la preocupación pueden llevar a las personas a desarrollar un filtro mental en el que interpretan automáticamente las situaciones a través de una lente negativa. Una persona puede llegar a conclusiones negativas con poca o ninguna evidencia (“mi jefe piensa que soy incompetente”). Para transformar los pensamientos negativos y convertirlos en positivos, deberías ser ante todo consciente de ellos, detectándolos cada vez que se presentan a tu mente. Luego, trátalos simplemente como pensamientos, no son verdades absolutas, y considera otras posibilidades. La práctica regular de esta habilidad puede ayudarte a reducir las emociones negativas en respuesta a los factores estresantes.

Sobre Marta Regina

Licenciada en Psicología en la Universidad de Padova y Mindfulness en University of Aberdeen. Certificación formal en la reducción del estrés basada en Mindfulness MBSR por el Center For Mindfulness UMASS. Especializada en coaching ejecutivo y reducción de estrés para líderes que están constantemente bajo presión, ha desarrollado un breve programa de mindfulness que ha usado durante años con directores ejecutivos con poco tiempo.Actualmente, trabaja con ejecutivos ayudándolos a aumentar el enfoque, el rendimiento, la resiliencia y el bienestar mediante el uso de las técnicas de mindfulness. Trabaja en la evaluación y manejo del riesgo del estrés laboral, utilizando técnicas de evaluación y monitoreo en cumplimiento con los estándares de la Unión Europea y según la ley de Prevención de Riesgos Laborales.